¿ Qué es un esmalte?

Hola, hoy hablamos de esmaltes.

Los esmaltes se diferencian de la pintura plástica por la composición de su base, que puede ser a base de aceite o de agua. En general, ambos tipos de esmaltes son muy resistentes pasadas 24 horas desde su aplicación, resisten la humedad y son lavables.

Los esmaltes son super indicados para pintar muebles, para pintar zócalos en paredes y se utilizan para una gran variedad de tareas como el lacado de puertas, la protección de metales, la restauración de muebles, para proteger los radiadores, etc.

Los más comunes son:

1. Esmaltes a base de aceite o sintéticos: dan un mayor brillo y se tienen que diluir y limpiar con aguarrás o disolvente. Es resistente a la humedad y se usan en lugares con mucho movimiento como cocinas, baños, puertas o pasillos.

2. Esmaltes a base de agua o acrílicos: con menor brillo, se limpian y diluyen con agua. Además, una vez secos son resistentes a las manchas que se eliminan fácilmente con un trapo húmedo. Su secado es más rápido y también soportan la humedad.

Los esmaltes pueden tener distintos acabados: mate, satinado o brillo. Tenemos que tener en cuenta que, a mayor brillo, más visibles serán las imperfecciones.

 • El acabado mate no es reflejante, por lo que disimula las imperfecciones y se emplea en paredes u objetos que tengan desperfectos. Son menos impermeables.

• El acabado satinado o lacado se usa habitualmente para muebles o puertas pintadas con colores claros, porque le aporta un resultado final más sedoso y natural.

• El acabado brillante se puede usar para casi todos los objetos, tanto en interior como en exterior, pero comúnmente se aplica en los exteriores de madera como ventanas o puertas. A mayor brillo, más visibles serán las imperfecciones. Son más impermeables y resistentes.

 




 


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